Vera, mi bella durmiente
En un país lejano nació una linda princesita. Para el feliz acontecimiento, los reyes organizaron en su castillo una gran fiesta a la que invitaron a las tres hadas buenas del reino, que fueron elegidas como madrinas de la niña.
La reina obsequió a cada una de ellas con un cofrecillo hecho de oro y diamantes. Y en señal de agradecimiento las tres hadas otorgaron un don extraordinario a la princesita.
La primera hada dijo: "Serás la más bella de todas las princesas que jamás existieron".
La segunda anunció: "Tendrás la voz más dulce que pueda imaginarse".
Y la tercera expresó: "Serás la más graciosa y alegre de todas las niñas del mundo".
Texto extraído de "La Bella Durmiente" de Charles Perrault.
La reina obsequió a cada una de ellas con un cofrecillo hecho de oro y diamantes. Y en señal de agradecimiento las tres hadas otorgaron un don extraordinario a la princesita.
La primera hada dijo: "Serás la más bella de todas las princesas que jamás existieron".
La segunda anunció: "Tendrás la voz más dulce que pueda imaginarse".
Y la tercera expresó: "Serás la más graciosa y alegre de todas las niñas del mundo".
Texto extraído de "La Bella Durmiente" de Charles Perrault.

1 Comments:
Y ninguna le regaló tiritas? Por lo de pincharse el dedo con el huso...
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